8.18.2023

Si te quedas mirando hacia algún punto fijo por un rato puedo adivinar lo que harás a continuación, dónde te rascarás o qué articulación vas a mover. Lo intuyo por algún raro conocimiento que he adquirido contigo. No sucede con cosas importantes. No sé de qué te vas a enfermar o qué cosa buena te pasará. Es como un sentido arácnido de gestos y leves acciones de tu cuerpo, y cada vez lo siento con más frecuencia. Te miro y de paso te estudio y te examino inconscientemente, ¿es eso posible? Cuando duermes anticipo la postura que tomarás y yo me adelanto y me acomodo para anticipar el siguiente movimiento, ¿me crees? 

Me estoy convirtiendo en una sofisticada máquina que recopila datos de tu cuerpo. ¡En un algoritmo!


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